Oslo • Noruega «««

Llegué a Oslo un Domingo hermoso alrededor de las 11 de la mañana. Desde el aeropuerto me subí a un tren que te lleva directo hasta la ciudad. Mi hotel estaba ubicado a muy pocas cuadras de la estación central de Oslo. Lo busqué cerca para no tener que estar recorriendo demasiado con las valijas (lo más pesado del viaje).

Una vez que realicé el check in sin tener demasiados planes, salí a caminar por las calles sin un rumbo en particular. A diferencia de otras ciudades que he visitado, en Oslo decidí vivir el día a día, sin planear demasiado a donde ir o que lugares conocer.

Con un mapa debajo del brazo y un anotador emprendí mi camino hacia el puerto. Estaba lleno de gente, muchos se sentaban en los banquitos y disfrutaban del buen clima. (Todos me han comentado que cuando sale el sol, no hay Noruego que no salga a la calle a tomar sol, ya que suelen tener días nublados y  fríos)
No hay una sola tienda de Starbucks, allá la cafetería predilecta es Wayne’s Coffe que lo encuentras en cada esquina. Decidí comprar un café “Take Away” y a perderme entre el resto de la gente.

El yate de la familia real para actos oficiales y privados.
La residencia de los reyes de Noruega. 
Como se puede ver en las fotos este palacio no cuenta con gran cantidad de oficiales ya que Noruega es uno de los países más seguros de Europa. 

La moneda de este país escandinavo es la Corona Noruega (NOK).
En relación a nuestro cambio no hay demasiada diferencia ya que 100 Coronas noruegas son aproximadamente 80 pesos argentinos. Pero aún así, este país es uno de los más caros de Europa: un pasaje de transporte público(tranvia, bus o ferry) cuesta unos 30 NOK y te sirve para viajar por una hora.
Los precios de la comida también son excesivamente caros:  una pizza margarita grande cuesta unos 190 Nok, una gaseosa 47 Nok y un postre alrededor de los 60 Nok.
Para los que prefieren comprar un menú: hamburguesa con queso, papas y gaseosa deben estar preparados para gastar unos 60 Nok en tamaño mediano.
Vigelandsparken
El parque de las esculturas de Oslo. Este lugar está decorado por 192 esculturas en granito y bronce. Además los colores que el otoño les da a las hojas en esa época crean un increíble escenario para fotografiar.

121 figuras humanas tiene el Monolito que mide 14 metros de altura.
Algunas de sus interpretaciones: la resurrección del hombre, la lucha por la existencia, el anhelo humano de esferas espirituales, la trascendencia de la vida cotidiana y la repetición cíclica.

Oslo es una ciudad muy tranquila, no suelen haber disturbios por las noches, tampoco se escuchan bocinas, ambulancias o sirenas. El uso del automóvil es mínimo ya que es difícil estacionar y extremadamente costoso. El transporte público es el elegido por la mayoría, es puntual y en cada parada hay un cartel que va anunciando el arribo de cada tranvía. La otra opción son las bicicletas ya que es una ciudad que está preparada para el andar seguro de cada habitante.

Si quieren continuar leyendo sobre mi viaje a Noruega pueden ingresar a mis publicaciones anteriores: El tour en tren recorriendo los Fiordos y la ciudad de la lluvia, Bergen.

Que tengan un lindo comienzo de semana!

Próximamente mi visita por los paisajes increíbles de Escocia y la ciudad de Londres!

Lulu Fernandez
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